Selfie

Una exposición de Alberto Muñoz

Mayo de 2022

Inauguración: Domingo 8 de mayo, de 12:30 a 15:00 hrs.

– Aforo limitado –

Ambigú de El Umbral de Primavera


Según la RAE, selfie = selfi = autofoto es “una fotografía de una o más personas hecha por una de ellas, generalmente con un teléfono inteligente y para compartirla”.

Sería interesante añadir que la persona o personas implicadas en la fotografía eligen cómo ser representadas. Cuando nos hacemos un selfie, tenemos el control sobre nuestra propia imagen y nos representamos como nos gustaría que los demás nos vieran (y, en muchos casos, no como realmente somos). Se trata de una proyección de nuestros deseos y anhelos que genera, instantáneamente, un diálogo entre la persona que se autorretrata y aquel que mira. Como bien indica su definición, el selfie nace de una necesidad social de compartir nuestra imagen. Pero, ¿cuáles pueden ser los motivos para enviar o colgar en redes sociales un selfie? En ocasiones, tan solo queremos presumir de nuestra corporalidad, quizás en busca de validación instantánea; en otras muchas, buscamos seducir (ahí entrarían en juego los famosos nudes); o nuestro objetivo podría ser tan simple como dejar testimonio de nuestras vivencias. Hay personas que envían selfies esperando recibir otros a cambio, y hay gente que ha encontrado en el selfie una forma de retratarse sin tener que pasar por el suplicio de ser fotografiade por otros.

¿Y qué me lleva a mí, como artista, a pedir a través de Instagram selfies de mis seguidores? Yo soy uno de esos a los que no le gusta que le saquen fotos. Es una cuestión de timidez, mezclada con ciertos complejos (algunos de ellos ya superados). De ahí que descubrir el selfie se convirtiera en una tabla de salvación para alguien como yo que, irónicamente, se pasa los días retratando a los demás. Quería trabajar con la idea de selfie pero, al dibujar el primero de ellos, caí en cuenta de que, en el momento que dibujaba uno, este dejaba de ser un selfie para convertirse en el retrato de un selfie. Es un tema de formato, obviamente, ya que el selfie es un registro fotográfico, pero va mucho más allá de esto. En el momento en el que dibujo un selfie, yo mismo proyecto en el papel la forma en que veo al otro. Y lo más interesante de todo esto es que se genera ese famoso diálogo instantáneo del que hablaba anteriormente. Mis seguidores envían sus selfies en busca de un dibujo suyo gratis, una representación para subir a redes, un intento de presumir de sus encantos o de provocarme con sus desnudos. Y yo les respondo con un dibujo distorsionado de como elles quieren ser vistes. Pero al retratar el selfie, y no a las personas, elles se siguen viendo representades.

Otro detalle importante dentro de esta propuesta era la presencia del teléfono móvil dentro del selfie, para hacer evidente su construcción; junto con la necesidad de utilizar el espejo, ese objeto que no se ve en la imagen, pero que siempre está presente. El espejo que, como el selfie, es una herramienta para buscarnos y construirnos a nosotres mismes.

Alberto Muñoz (Cádiz, 1993), se define como artista visual. La mayoría de su obra se centra en la pintura y el dibujo, aunque ha participado en exposiciones donde la fotografía, la escultura y el arte digital estaban presentes.

Un tema que ha sido omnipresente a lo largo de su recorrido ha sido el retrato. El estudio y análisis de las personas siempre ha llamado su atención. ‘’Cada vez que retratas a alguien, generas un canal de comunicación en el que tanto el artista, el modelo y el espectador participan’’. De unos meses a ahora se ha encontrado en un proceso de autoconocimiento, con un creciente interés en el autorretrato.

El trabajo que ha realizado hasta ahora ha sido profundamente marcado por la pertenencia al colectivo queer, utilizando el ejercicio artístico como herramienta para la comprensión y representación de lo que significa formar parte del mundo LGTBIQ+ a día de hoy.

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